La entrada en vigor de los camiones de 44 toneladas en España tendrá un impacto significativo en los costes operativos, las emisiones y los costes sociales asociados a estos vehículos. Según un estudio realizado entre la Fundación Corell y la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, se prevé que este cambio genere mayores gastos, especialmente en mantenimiento y reparación de los vehículos.
El aumento en el peso máximo permitido tendrá consecuencias directas en el transporte, con una carga superior por vehículo que, aunque podría aumentar la productividad en términos de euros/tonelada-kilómetro, también resultará en un impacto en los costes totales. El informe de la Fundación Corell señala que este incremento en la carga conllevará mayores costes variables en las operaciones de las flotas. Se espera un aumento en el consumo de combustible por kilómetro, un desgaste más rápido de los neumáticos y una frecuencia mayor en las reparaciones, lo que incrementará los gastos de mantenimiento.

El consumo de combustible crece proporcionalmente a la resistencia al avance del vehículo, compuesta por la resistencia por rodadura y la resistencia aerodinámica. Se estima un aumento del consumo de combustible del 8% con el cambio a 44 toneladas, un porcentaje ligeramente inferior al 10% que se esperaría solo por el aumento de peso del vehículo.
El desgaste de los neumáticos está directamente relacionado con la carga que soportan, lo que se traduce en un incremento del desgaste a medida que se aumenta la carga del vehículo a 44 toneladas. Las reparaciones y el mantenimiento representan entre el 1% y el 3% de los costes directos del vehículo. Con la nueva masa de 44 toneladas, se estima un aumento adicional del 5% en estos costes, lo que aportará una mayor rentabilidad a los talleres de V.I., tanto a los de mecánica como a los de neumáticos.
Fuente: Truckind.